1. Tirar la tarjeta de embarque demasiado pronto
La tarjeta de embarque es la prueba esencial de que el pasajero estaba en el vuelo afectado. Sin ella, demostrar la incidencia es más difícil, sobre todo cuando la aerolínea discute hechos básicos. Muchas personas la desechan al llegar a casa sin saber que es el primer documento que les pedirán al reclamar.
2. No documentar el equipaje dañado o perdido en el aeropuerto
Para reclamar por equipaje dañado, perdido o retrasado es imprescindible rellenar un PIR (Parte de Irregularidad de Equipaje) en el propio aeropuerto. Sin este documento, la aerolínea puede rechazar la reclamación de forma automática. En casos de equipaje dañado, también conviene hacer fotografías del desperfecto en el mismo momento, ya que sirven como prueba adicional de la incidencia.
3. No comprobar el retraso final en destino
La normativa europea reconoce el derecho a indemnización cuando el pasajero llega a su destino con tres horas o más de retraso. Lo determinante no es la hora de salida, sino la hora de llegada al destino final. Es frecuente que un vuelo despegue con apenas una o dos horas de demora, pero aterrice acumulando más de tres horas de retraso, lo que sí activa la compensación. Como las aerolíneas no suelen resaltarlo, muchos pasajeros pasan por alto este dato y renuncian sin saberlo a una indemnización que les corresponde.
4. Aceptar vales o bonos sin entender que implican renunciar a la indemnización
Tras una incidencia, las aerolíneas suelen ofrecer cupones o descuentos inmediatos. El problema es que, al aceptarlos, el pasajero está renunciando a su compensación económica. Es una decisión irreversible y, muchas veces, bastante menos ventajosa que la indemnización que correspondería por ley.
5. Pensar que aceptar un reembolso o vuelo alternativo elimina el derecho a compensación
Muchos pasajeros creen erróneamente que, al optar por un reembolso o por un vuelo alternativo tras una cancelación, renuncian automáticamente a la indemnización. En realidad, son derechos independientes: el reembolso o el nuevo vuelo resuelven el transporte, mientras que la compensación económica corresponde cuando el pasajero llega a destino con más de tres horas de retraso. Este malentendido hace que numerosos viajeros no reclamen lo que les corresponde por ley.
6. En casos de overbooking, no solicitar la indemnización
Cuando se deniega el embarque por sobreventa, el pasajero tiene los mismos derechos básicos que en una cancelación: puede elegir entre reembolso o transporte alternativo y, además, tiene derecho a una compensación económica. Sin embargo, muchos viajeros desconocen que la indemnización es un derecho adicional e independiente, por lo que no llegan a solicitarla.
7. No saber que una cancelación comunicada con menos de 14 días suele dar derecho a compensación
Muchas aerolíneas no informan de ello, pero si una cancelación se comunica con menos de dos semanas de antelación, el pasajero tiene, por regla general, derecho a compensación automática, además del reembolso o del vuelo alternativo. Es uno de los aspectos menos conocidos y que más indemnizaciones hace perder cada temporada.
8. Olvidar que los gastos derivados del incidente también deben reembolsarse
Exista o no derecho a compensación económica, los gastos razonables derivados del problema —comidas, hoteles, traslados, noches adicionales— también deben ser reembolsados. Miles de pasajeros los asumen de su bolsillo simplemente porque desconocen este derecho.
9. Dar por válida la explicación de la aerolínea sobre “circunstancias extraordinarias”
Cuando una compañía quiere evitar pagar una compensación, recurre con frecuencia al argumento de las “circunstancias extraordinarias”. Sin embargo, esta justificación no siempre es real ni suficiente: la aerolínea debe demostrar que el incidente era inevitable y ajeno a su actividad. Aceptar su versión sin comprobarla lleva a muchos pasajeros a renunciar a compensaciones que sí les corresponden.
10. No reclamar por creer que “no merece la pena” o que “la aerolínea nunca paga”
Es uno de los errores más extendidos. Muchas compensaciones se obtienen solo cuando el pasajero insiste, aporta pruebas o recurre a vías formales. La experiencia demuestra que una negativa inicial no significa que la reclamación no sea viable.
En ERREKLAMATU llevamos más de diez años resolviendo reclamaciones aéreas y hemos ayudado a miles de viajeros a recuperar las cantidades que les correspondían por ley. Contamos con un equipo especializado que analiza cada caso de forma gratuita y determina si existe derecho a compensación. Ante cualquier incidencia —retrasos, cancelaciones, overbooking o problemas con el equipaje—, nuestros abogados revisan sin compromiso la documentación, valoran la viabilidad jurídica del caso y explican con claridad los pasos a seguir.




