Reclamar gastos de hipoteca antigua: qué puedes recuperar y cómo hacerlo

Reclamar los gastos de una hipoteca antigua sigue siendo posible en muchos casos, incluso aunque hayan pasado 10 o 20 años desde su firma o el préstamo ya esté cancelado. La clave no es tanto la antigüedad de la hipoteca, sino si en su día asumiste gastos que correspondían al banco por una cláusula abusiva y si cumples los requisitos habituales para reclamar. En este artículo explicamos, de forma práctica y ordenada, qué gastos pueden recuperarse, qué documentación necesitas y cómo funciona el proceso para saber si tu caso es viable.
Reclamar Gastos Hipoteca Antigua

¿Se pueden reclamar los gastos de una hipoteca antigua aunque sea de hace 10 o 20 años?

Sí. En muchos casos es posible reclamar los gastos de constitución de una hipoteca antigua, incluso aunque hayan pasado 10 o 20 años desde su firma. Lo decisivo no es la antigüedad del préstamo, sino el contenido de tu escritura hipotecaria y, en particular, si la cláusula que te obligaba a asumir todos o casi todos los gastos era abusiva. Si esa cláusula existía, la reclamación puede ser viable con independencia del tiempo transcurrido.

También es frecuente que la hipoteca ya esté cancelada o que la vivienda incluso se haya vendido. Esto, por sí solo, no impide reclamar: lo que se analiza es si en su día asumiste gastos que correspondían al banco. Por eso, hay muchísimos casos en los que antiguos prestatarios —o sus herederos— han podido recuperar su dinero aunque el préstamo ya no esté vigente.

Ahora bien, no todas las hipotecas antiguas son reclamables automáticamente. Es necesario revisar tu escritura, las facturas y comprobar si firmaste acuerdos posteriores con el banco que pudieran afectar a tu derecho a reclamar. Una revisión previa de la documentación permite determinar con bastante precisión si tu caso encaja en los supuestos que suelen prosperar.

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Qué son los gastos hipotecarios y por qué se consideran reclamables en muchas hipotecas antiguas

Los gastos hipotecarios son los costes asociados a la constitución del préstamo con garantía hipotecaria. Cuando se firma una hipoteca intervienen distintos profesionales y trámites: notaría para formalizar la escritura, registro de la propiedad para inscribir la hipoteca, gestoría para tramitar la documentación y, en muchos casos, una tasación previa del inmueble. Cada uno de estos pasos genera una factura que tradicionalmente se cargaba al prestatario.

Durante años, la práctica habitual de muchos bancos fue incluir cláusulas que obligaban al cliente a asumir la totalidad de estos gastos, con independencia de que la operación beneficiara principalmente a la entidad. Esa distribución automática de costes es lo que ha sido cuestionado posteriormente por los tribunales.

Por eso, en muchas hipotecas antiguas estos gastos son revisables y potencialmente reclamables, ya que se impusieron al consumidor en un reparto que no le correspondía. Si quieres profundizar, en esta guía explicamos con detalle qué son los gastos hipotecarios, por qué pueden recuperarse y cómo reclamar gastos de hipoteca con garantías.

Sentencias del Tribunal Supremo sobre los gastos de hipoteca

En la práctica totalidad de las hipotecas antiguas, el pago de los gastos hipotecarios recaía sobre el cliente. No obstante, varias sentencias del Tribunal Supremo cambiaron las reglas del juego al declarar que estas cláusulas eran abusivas y que, por lo tanto, los consumidores tenían derecho a recuperar las sumas que los bancos les habían obligado a desembolsar indebidamente.

Específicamente, el Tribunal Supremo estableció que los costos asociados al Registro de la Propiedad, los servicios de gestoría y la tasación debían ser sufragados por el banco. De forma similar, se determinó que los gastos notariales debían ser compartidos equitativamente al 50% entre ambas partes.

Como resultado de esta decisión trascendental del Tribunal Supremo, los tribunales de primera instancia han emitido numerosas sentencias declarando la nulidad completa de las cláusulas de gastos, con lo que los bancos se han visto obligados a reembolsar las cantidades previamente cobradas a sus clientes.

Qué gastos se pueden reclamar en una hipoteca antigua

En términos generales, cuando la cláusula de gastos de tu escritura se considera abusiva, suelen ser reclamables aquellos costes que, por su propia naturaleza, benefician principalmente al banco o fueron impuestos al prestatario sin una justificación equilibrada.

  • Registro de la Propiedad. La inscripción de la hipoteca protege esencialmente la posición del banco frente a terceros, por lo que este gasto suele considerarse reclamable cuando fue asumido íntegramente por el prestatario.
  • Gestoría. Si la tramitación administrativa se cargó por completo al cliente pese a que también facilitaba la formalización del préstamo para la entidad, es habitual que esta parte sea revisable y, en muchos casos, recuperable.
  • Tasación. La valoración del inmueble es necesaria para que el banco conceda el préstamo y evalúe su riesgo. Por eso, cuando el coste recayó totalmente sobre el consumidor, con frecuencia se admite su reclamación.
  • Notaría. A diferencia de los anteriores conceptos, este gasto no suele recuperarse al 100 %. Lo habitual es que solo la mitad sea reclamable, porque la escritura notarial interesa tanto al banco como al prestatario.

Si quieres profundizar con más detalle en cada concepto y saber exactamente qué partidas suelen ser recuperables y cuáles no, puedes consultar nuestra guía sobre qué gastos de hipoteca se pueden reclamar.

Plazos y requisitos para reclamar una hipoteca antigua

Para que una reclamación por gastos hipotecarios sea viable, en la práctica deben concurrir cuatro requisitos básicos:

  1. Que la hipoteca se firmara entre enero de 1995 y junio de 2019. Este es el marco temporal habitual en el que se generalizó la inclusión de cláusulas de gastos que luego han sido cuestionadas por los tribunales. Las hipotecas posteriores a junio de 2019 se rigen por criterios distintos.
  2. Que tu escritura contenga una cláusula de gastos que te impusiera todos o casi todos los costes de constitución. Es imprescindible que el contrato trasladara al prestatario de forma generalizada gastos como notaría, registro, gestoría y tasación.
  3. Que efectivamente hayas pagado esos gastos. La reclamación se basa en cantidades reales abonadas en su día, por lo que es necesario poder acreditar, al menos de forma razonable, que asumiste esos costes.
  4. Que no hayas alcanzado previamente un acuerdo con el banco que cierre la reclamación. Si firmaste un pacto, novación o liquidación en la que renunciabas expresamente a reclamar estos gastos, puede limitar o impedir tu derecho a reclamarlos, salvo que dicho acuerdo sea cuestionable por su contenido o forma.

Cumplidos estos requisitos, el hecho de que la hipoteca esté cancelada, que la vivienda se haya vendido o incluso que el titular haya fallecido no impide reclamar. En caso de fallecimiento, los herederos pueden subrogarse en la posición del prestatario siempre que acrediten su condición y la aceptación de la herencia.

Documentos necesarios para reclamar los gastos de una hipoteca antigua

Para poder analizar y, en su caso, reclamar los gastos de una hipoteca antigua, es preciso reunir tres bloques de documentación básicos.

En primer lugar, necesitas la escritura de préstamo hipotecario. Este documento es imprescindible porque en él figura la cláusula de gastos que te impuso el banco y que determina si el reparto fue equilibrado o no. Sin revisar la escritura no es posible valorar la viabilidad de la reclamación.

En segundo lugar, tienes que aportar las facturas o justificantes de los gastos de constitución (notaría, registro, gestoría y tasación). Estos documentos permiten verificar qué conceptos abonaste y por qué importe exacto, algo esencial para calcular una posible devolución.

Por último, es necesario disponer, lógicamente, de un documento que acredite tu identidad y tu relación con la hipoteca (por ejemplo, DNI o, si procede, documentación de herencia). 

Cómo conseguir la documentación si han pasado muchos años

Si han transcurrido muchos años desde que firmaste la hipoteca y no conservas toda la documentación, no siempre es un obstáculo definitivo para reclamar, pero sí exige seguir algunas vías concretas para reconstruir el expediente.

La escritura de préstamo hipotecario puede solicitarse en la notaría donde se otorgó o en su archivo histórico si el notario ya no ejerce. También es posible obtener una copia en el Registro de la Propiedad donde se inscribió la hipoteca, especialmente si necesitas comprobar el contenido de la cláusula de gastos o la fecha exacta de firma.

En cuanto a las facturas de notaría, registro, gestoría y tasación, a veces se pueden recuperar contactando con cada profesional o entidad que intervino en la operación. Muchas notarías y gestorías conservan archivos durante largos periodos, y los registros también pueden emitir certificados o justificantes de los aranceles aplicados en su momento. Si desconoces quién tramitó la operación, la propia escritura suele indicar la gestoría o los intervinientes.

Cómo reclamar una hipoteca antigua, paso a paso

El primer paso es revisar tu documentación (escritura y facturas) para identificar con claridad qué gastos asumiste y cómo estaba redactada la cláusula de tu hipoteca.

Con esa información, se presenta una reclamación extrajudicial ante la entidad. En ella se detallan los conceptos reclamados, se aportan los justificantes y se solicita la devolución de las cantidades que, conforme a los criterios del Tribunal Supremo, corresponderían al banco. Lo habitual es conceder un plazo razonable de respuesta y conservar copia de todo lo enviado y recibido.

Si el banco acepta tu petición, se alcanza un acuerdo y se tramita la devolución sin necesidad de acudir a los tribunales. Cuando la entidad rechaza la reclamación o guarda silencio, la vía alternativa es interponer una demanda judicial para que sea un juez quien decida sobre el reparto de los gastos en tu caso concreto.

En un procedimiento judicial, el juez analizará tu escritura, las facturas y la conducta de la entidad para determinar qué importes deben reintegrarse. Aunque esta vía puede alargar el proceso, suele ser eficaz cuando la cláusula de gastos es claramente abusiva y está bien documentada.

Si prefieres no gestionar personalmente todos estos trámites, puedes delegarlos en profesionales especializados que se encarguen tanto de la reclamación extrajudicial como, en su caso, de la demanda. En ERREKLAMATU podemos encargarnos del proceso de principio a fin, y solo cobramos si conseguimos recuperar las cantidades que te cobraron indebidamente.

¿Cuánto dinero puedes recuperar por una hipoteca antigua?

La cantidad que puedes recuperar no es fija ni automática, porque depende de los gastos reales que pagaste y de cómo estuviera redactada la cláusula de tu escritura. Dos hipotecas firmadas el mismo año pueden dar lugar a devoluciones distintas si los importes de notaría, registro, gestoría o tasación fueron diferentes.

Como referencia orientativa, las devoluciones se sitúan habitualmente en un rango entre los 500 y los 2.000 euros, incluyendo los intereses legales desde el momento en que pagaste esos gastos.

Cuidado con acuerdos que cierran futuras reclamaciones: cuándo conviene revisarlos

Algunas entidades ofrecieron en su día acuerdos, novaciones o “liquidaciones amistosas” en las que el cliente aceptaba determinadas condiciones a cambio de pequeñas devoluciones o ventajas comerciales. Estos pactos pueden tener consecuencias relevantes, porque en ciertos casos incluyen cláusulas por las que el prestatario renuncia a reclamar posteriormente los gastos de constitución de la hipoteca.

No todos los acuerdos bloquean automáticamente una reclamación, pero sí es habitual que el banco intente apoyarse en ellos para rechazarla. Por eso es fundamental revisar con detenimiento el documento que firmaste, su redacción exacta y el contexto en que se suscribió. Si el acuerdo no fue claro, fue genérico o no se refería expresamente a los gastos hipotecarios, puede que no impida reclamar.

También importa el momento en que se firmó el pacto y si realmente implicó una negociación equilibrada o, por el contrario, fue un trámite estandarizado impuesto por la entidad. Cuando el consentimiento del consumidor no fue plenamente informado o el contenido resulta ambiguo, hay margen para cuestionar su eficacia como renuncia definitiva.

Contenido con revisión jurídica profesional

Oscar Sanchez Miniatura
Óscar Sánchez Setién
Soy abogado con más de diez años de experiencia, especialista en reclamaciones bancarias, ámbito en el que he ayudado a cientos de personas a defender sus derechos frente a entidades financieras. Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto y abogado en ejercicio del Colegio de Abogados de Bizkaia (n.º 7921).

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