Volotea anunció el 23 de septiembre que negocia con sus acreedores la reestructuración de su deuda y, según ha trascendido, ha comunicado esa apertura de negociaciones al Juzgado de lo Mercantil número 9 de Barcelona: es el llamado preconcurso. La aerolínea atribuye su situación al encarecimiento del combustible, cuyo impacto cifra en unos 150 millones de euros, y espera cerrar un acuerdo en diciembre. Según se ha publicado, su deuda ronda los 356 millones, de los que 200 corresponden a un préstamo de la SEPI.
El plan incluye reducir la flota de 44 aviones a entre 30 y 35 y un ajuste de unos 50 empleos en sus oficinas de Barcelona. La compañía asegura que sigue “volando con normalidad” y vendiendo billetes, y no ha anunciado el cierre de su base de Bilbao.
Volotea opera en Loiu desde 2012 y tiene allí una base con dos aviones. Para 2026 había anunciado cerca de 730.000 asientos y 21 rutas a cinco países, su mayor oferta en el aeropuerto vizcaíno. Vuela también desde Hondarribia y Vitoria.
Los primeros recortes ya han llegado. Según se ha sabido, la compañía ha cancelado sus vuelos de noviembre entre Bilbao y Venecia y lo está comunicando a los afectados alegando “motivos operacionales”, con la opción de cambio sin coste o reembolso. Es, por ahora, la única cancelación confirmada desde Bilbao, aunque han aparecido cambios de calendario aún sin aclarar en las rutas con A Coruña, Gran Canaria, Marrakech y Oporto. Fuera de Bilbao se han conocido cancelaciones puntuales en noviembre entre Vitoria y Barcelona y la suspensión temporal de tres rutas en Asturias, con Madrid, Mallorca y Fuerteventura.
Qué derechos tienes si ya has comprado un billete
“El preconcurso no es una quiebra ni cancela ningún vuelo. Quien tiene un billete de Volotea conserva hoy los mismos derechos que tenía hace un mes, y la aerolínea las mismas obligaciones”, explica Jon Ortiz, abogado de ERREKLAMATU.
Si el vuelo se mantiene, el billete es válido y no hay que hacer ningún trámite. Ortiz desaconseja anularlo por iniciativa propia: “Quien cancela por su cuenta se queda con las condiciones de su tarifa y pierde la protección que tendría si es la compañía la que cancela”.
Si Volotea cancela el vuelo, se aplica el Reglamento europeo 261/2004. El pasajero elige entre el reembolso íntegro del billete en siete días o un transporte alternativo hasta su destino, lo antes posible o en otra fecha que le convenga. “La elección es del pasajero, no de la compañía. Y el reembolso es en dinero: nadie está obligado a aceptar un bono”, subraya el abogado. El transporte alternativo, añade, no tiene por qué limitarse a los vuelos de la propia Volotea si la compañía no dispone de una opción razonable.
La compensación económica, de entre 250 y 600 euros según la distancia, solo procede cuando la cancelación se avisa con menos de 14 días de antelación y no se debe a circunstancias extraordinarias. “Hay que ser claros para no crear falsas expectativas: las cancelaciones de Venecia en noviembre, avisadas con más de dos semanas, no dan derecho a esa indemnización automática. Sí al reembolso o al vuelo alternativo y, según el caso, a reclamar los gastos que el viajero acredite haber perdido, como un hotel no reembolsable”, precisa Ortiz.
Si la situación empeorase y Volotea llegara a entrar en concurso o dejara de operar, el importe de los billetes y las compensaciones pasarían a ser créditos dentro del concurso, de cobro lento e incierto. En ese escenario convendría intentar la retrocesión del cargo a través del banco si se pagó con tarjeta y, si el vuelo forma parte de un viaje combinado, reclamar a la agencia. “Hoy no estamos ahí, pero por eso mismo conviene no dejar pasar el tiempo: si te cancelan el vuelo, pide el reembolso por escrito cuanto antes”, señala.
El abogado recomienda conservar el billete, los justificantes de pago y todas las comunicaciones de la aerolínea y, ante cualquier cancelación o cambio de vuelo, consultar el caso antes de aceptar lo que ofrezca la compañía. “Cada caso es distinto y una decisión precipitada, como quedarte con un bono o con el primer vuelo que te ofrecen, puede salirte cara. En ERREKLAMATU estudiamos tu caso gratis y te decimos con claridad a qué tienes derecho. Si hay algo que reclamar, nos ocupamos de todo, de los escritos, de los plazos y de tratar con la aerolínea, para que tú no tengas que preocuparte. Y solo cobramos si ganamos, así que no arriesgas nada: tienes la tranquilidad de estar bien asesorado y más opciones de que tu reclamación salga adelante”.




