El Reglamento (UE) 2026/2202 se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea el 2 de octubre. Modifica el Reglamento 261/2004, la norma que regula desde 2005 las compensaciones por retrasos y cancelaciones. Entra en vigor a los veinte días de su publicación, pero no será aplicable hasta el 23 de octubre de 2027. “Hasta esa fecha no cambia nada: a los vuelos de este año y del próximo verano se les aplican las reglas de ahora”, precisa Ortiz.
Trece años de negociación y un intento de recorte
La reforma arrancó el 13 de marzo de 2013, cuando la Comisión Europea propuso revisar el reglamento. Aquella propuesta ya planteaba subir el retraso mínimo con derecho a compensación a cinco, nueve y doce horas, según la distancia. El Parlamento Europeo fijó su posición en febrero de 2014, pero los gobiernos no se pusieron de acuerdo y la reforma quedó bloqueada en el Consejo durante más de una década.
El desbloqueo llegó el 5 de junio de 2025 y, con él, la mayor amenaza para los viajeros. Los ministros de Transporte pactaron que la compensación solo se pagara a partir de cuatro horas de retraso en los viajes de hasta 3.500 kilómetros y de seis horas en los más largos, con importes de 300 y 500 euros y un plazo máximo de seis meses para reclamar a la aerolínea. “Con ese texto, un retraso de tres horas y media, que hoy se compensa, se habría quedado sin compensación”, recuerda el abogado.
El Parlamento Europeo se negó a aceptarlo. El 21 de enero de 2026 aprobó en segunda lectura, por amplia mayoría, mantener el umbral de las tres horas. Sin acuerdo entre las dos instituciones, el texto pasó a un comité de conciliación, que cerró un texto conjunto el 15 de junio. El Parlamento lo ratificó el 7 de julio y el Consejo, el 13.
Lo que se mantiene y lo que mejora
El umbral de las tres horas y los importes no se tocan. Habrá compensación cuando el vuelo llegue a su destino final con un retraso que supere las tres horas. También en las cancelaciones avisadas con menos de 14 días, salvo que la compañía te ofrezca un vuelo alternativo con un horario muy parecido al original. Los importes siguen siendo de 250, 400 o 600 euros según la distancia. “Era la línea roja”, resume Ortiz.
La aerolínea sigue teniendo que probar la causa. Si alega circunstancias extraordinarias para no pagar, debe demostrarlas y explicarte con claridad qué ocurrió.
Hay derechos nuevos. Si decides seguir viaje, se lo comunicas a la compañía y esta no te ofrece un transporte alternativo en tres horas, podrás buscarlo por tu cuenta y pedir que te reembolse el gasto en 14 días, hasta un máximo del 400 % del precio del billete. Y cuando pidas la compensación, la aerolínea tendrá 30 días para pagarla o explicar por qué no lo hace. Tampoco podrá cobrarte por sentarte junto a un menor de 14 años que viaje contigo ni por corregir una errata en tu nombre hasta 48 horas antes de la salida.
Bebida cada dos horas y comida a partir de tres. La norma concreta por primera vez la asistencia durante la espera: bebidas cada dos horas, una comida a las tres horas y otra cada cinco, con un máximo de tres al día.
No podrán anularte la vuelta por no usar la ida. La aerolínea no podrá denegarte el embarque ni cobrarte una tasa en el vuelo de regreso por no haber hecho el de ida. Los tribunales ya venían considerando abusiva esta práctica, conocida como cláusula «no show», pero el reglamento no lo decía. Ahora lo prohíbe expresamente.
La letra pequeña que conviene conocer
Menos tiempo para reclamar. La solicitud de compensación habrá que presentarla a la aerolínea en un plazo de nueve meses desde la fecha del vuelo. Es el punto medio entre los seis meses que querían los gobiernos y el año que defendía el Parlamento. “Hoy en el Estado español puedes reclamar un vuelo de hace hasta cinco años. Con la nueva norma, quien deje pasar nueve meses sin pedir su compensación se arriesga a perderla. Es el cambio que más nos preocupa”, advierte Ortiz.
La maleta de cabina no queda garantizada. Lo único que podrás llevar siempre gratis es un accesorio personal de 40×30×15 centímetros o que quepa bajo el asiento delantero. Las aerolíneas podrán seguir vendiendo tarifas sin maleta de cabina, aunque deberán mostrar por defecto las que la incluyen.
Y otros límites. En los vuelos de más de 3.500 kilómetros con origen o destino fuera de la UE, a los que corresponden 600 euros, la compañía podrá seguir pagando solo 300, como ahora, si llegas con un retraso de entre tres y cuatro horas. Cuando la causa sea extraordinaria, podrá limitar el hotel a tres noches, salvo para los pasajeros con necesidades especiales. Y los bebés que viajan gratis no tendrán derecho a la compensación.
Jon Ortiz Larruzea recomienda guardar siempre la tarjeta de embarque, los justificantes de pago y los avisos de la aerolínea, y no dejar pasar el tiempo para reclamar el vuelo. “Las reglas cambian y cada caso es distinto. Lo más seguro es consultarlo cuanto antes con profesionales. En ERREKLAMATU estudiamos tu caso gratis y te decimos con claridad qué te corresponde. Si hay algo que reclamar, nos ocupamos de todo y solo cobramos si ganamos: no arriesgas nada y tienes más opciones de que tu reclamación salga adelante”.




